Cirugía Laparoscopica Ginecología
(Mínima invasión)
¿En qué consiste la cirugía laparoscópica ginecológica?
Los avances tecnológicos han facilitado y mejorado en gran manera las intervenciones quirúrgicas de tipo ginecológico. Una de las técnicas más eficaces y utilizadas es la laparoscopia ginecológica, que permite al médico visualizar el interior del abdomen y la pelvis de la paciente.
El cirujano realiza una pequeña incisión en el ombligo, por donde se introducirá un tubo con una cámara diminuta, el laparoscopio, y que le permitirá visualizar los órganos de la paciente sin tener que realizar una herida mayor.
Por medio de esta cámara y con otros instrumentos, el médico realizará la cirugía que necesita la paciente, ya sea, por ejemplo, una resección de quiste de ovario o histerectomía (extirpación del útero), todo con una cirugía mínimamente invasiva.


¿Para qué sirve la cirugía por laparoscopia ginecológica?
- Quistes de ovario: Mediante la cirugía laparoscópica se extrae el quiste conservando el ovario, manteniendo así la fertilidad de la mujer.
- Miomas: Esta intervención consiste básicamente en la extracción del mioma pudiendo conservar el útero para futuros embarazos.
- Endometriosis: A través de esta cirugía laparoscópica se consigue un mayor grado de precisión e identificación de los focos de endometriosis, con su posterior eliminación.
-
Infertilidad: Entre las acciones más comunes que se realizan en esta cirugía están en la recepción de miomas, adherencias, hidrosálpinx, etc., con el objetivo de solucionar la infertilidad.
-
Histerectomía: Resecar el útero por miomas, hiperplasia de endometrio sin atipias, etc., a través de mínimas incisiones, hay poco dolor y la recuperación es muy pronta, incorporándote en menos de un 14 días a tus actividades normales. Embarazo ectópico: se reseca el embarazo ectópico y se ofrece un manejo conservador de fertilidad.
¿Cómo es la recuperación de la cirugía laparoscópica?
Dependiendo de la operación, la paciente recibirá anestesia regional o general. En todo caso, las ventajas de la cirugía laparoscopica frente a la cirugía ginecológica convencional (abierta) son notables.
-
El tiempo de hospitalización es menor a las 24 horas, después de la intervención, la paciente podrá volver a casa, y al cabo de una semana, podrá llevar vida normal. También disminuirán las incomodidades y el dolor propio de una intervención quirúrgica.
- Al ser una cirugía más precisa, aumentan las posibilidades de mantener la fertilidad de las pacientes.
- Hay menos complicaciones infecciosas, pues con la cirugía laparoscópica el abdomen permanece cerrado y con una herida diminuta. La posibilidad de contaminación por gasas, guantes y suturas también disminuye.
- Sin cicatriz. Las ventajas estéticas son obvias, pues la cicatriz de una laparoscopia es prácticamente inexistente, frente a las cicatrices mayores de la cirugía convencional.
